Carlota Amargós – Synergy Vinyasa  Yoga

Llegué a los brazos del yoga hace 7 años mientras vivía en Londres. Como estudiante de violín en la gran ciudad mi vida era sedentaria y estresante: horas y horas de estudio de mi instrumento, mucha exigencia y competitividad, sobreviviendo con poco dinero, pero sobretodo no era saludable. Las largas horas de estudio de violín empezaban a causarme dolores de espalda y la completa falta de actividad física junto con una alimentación nefasta fueron las razones por las que decidí empezar a cuidarme.

A pesar de mi escepticismo y recomendada por una amiga, decidí probar el yoga. Y esa primera clase de yoga fue como una revelación para mí. Recuerdo darme cuenta de las limitaciones de mi cuerpo y comprender que eso no podía ser lo normal en un cuerpo humano. Mientras observaba y admiraba el control del cuerpo y la respiración del desconocido compañero de la esterilla de al lado tuve la certeza de que esta era la práctica que me acompañaría el resto de mi vida.

En 2008 me mudé a Michigan, EEUU, para seguir estudiando y allí conecté con la comunidad de Yoga State, estudiando vinyasa yoga con Jen Hayes, Christopher Venetis y Justin Barnes. A medida que profundizaba en mi práctica empecé a observar como el yoga iba afectando cada aspecto de mi vida: me sentía mejor con mi cuerpo, conmigo misma y en mis relaciones con los demás, comía mejor, gané confianza con la música y mi práctica del violín, y en definitiva, era más feliz. Durante mis visitas a Barcelona todos estos años, estudié y practiqué con Amelie Strecker, quien me motivó siempre a seguir trabajando y profundizando en mi práctica.

El yoga, como la vida, es un continuo fluir, y en el momento en que nos estancamos empiezan los problemas. En 2013 me decidí a tomar la formación en Yogaroom Barcelona, y desde entonces compagino enseñar yoga con mi carrera de violinista. Mis clases son dinámicas y energéticas, buscando retos pero de forma consciente, respetando las necesidades del cuerpo. Con énfasis en la coordinación de movimiento y respiración buscamos un constante fluir que se convierta en una meditación en movimiento.

Carlota